Allí, en los límites de la consciencia navega él.
Siempre novio de la muerte,
abrasado por el ansia de partir
entregado a una búsqueda que probablemente no tenga fin.
Aquí, en los latidos de la materia me abro yo.
Siempre madre de manada, hermana, hija también... cómo no,
en la búsqueda constante de desvelar qué es Amor.
Me acerqué cuanto pude,
pero se necesita cierta armadura para dejarse abrasar por el Sol.
Se acercó cuanto pudo,
pero se necesita cierta apertura para entregarse al Misterio creador.
La corriente de frío y calor fue tan fuerte que salimos proyectados en la otra dirección.
Él seguirá buscando,
Buscando seguiré yo.
Es la historia de un encuentro no factible entre dos almas.
No hay ofensa,
por eso es
que no hay perdón.
Siempre novio de la muerte,
abrasado por el ansia de partir
entregado a una búsqueda que probablemente no tenga fin.
Aquí, en los latidos de la materia me abro yo.
Siempre madre de manada, hermana, hija también... cómo no,
en la búsqueda constante de desvelar qué es Amor.
Me acerqué cuanto pude,
pero se necesita cierta armadura para dejarse abrasar por el Sol.
Se acercó cuanto pudo,
pero se necesita cierta apertura para entregarse al Misterio creador.
La corriente de frío y calor fue tan fuerte que salimos proyectados en la otra dirección.
Él seguirá buscando,
Buscando seguiré yo.
Es la historia de un encuentro no factible entre dos almas.
No hay ofensa,
por eso es
que no hay perdón.