viernes, 22 de abril de 2016

Ángel caído

Ahora sí.
Lo conseguiste.

El aire entra  como pedazos de yeso.
El alma quebrada se obliga a volar.

No podía el tiempo sostener la intensidad de este encuentro.
Nos protegió la vida ofreciendo el desaliento.

Nada es nunca lo mismo
Nada nunca es igual.

Se recoge mi destino en la tierra del jamás.

Ahora que no sé ni para donde
que no sé lo que vendrá
se me agolpan los recuerdos
que algún día volarán
con mi mente al infinito
para otro tiempo alcanzar.

Todo te lo agradezco
No llegaré donde fuiste
Pero señalizaste el camino.

La próxima nos perderemos del encuentro la ocasión
Miraremos con recelo a ese otro que soy yo.
Pero el abrazo del alma extenderá sus sentidos
Tal vez estemos de vuelta en el Amor sumergidos.

Nada sirve
Nada sostiene sentido
Si no es a tu lado
Contigo
Aunque sea en la intención
De ser un ángel caído.

Dónde está la primavera

Dónde está mi amante

Dónde está aquella fuerza que me estruja y me arrebata y despliega sin esfuerzo mis pétalos y mis risas

Dónde he sepultado la vibrante comunión de su Principio en mi Fin.

Dónde he decidido que yo sola era mejor, era más libre, más completa, era más...

Dónde.

En qué tiempo, en qué hora, en qué instante decidí cerrar la puerta a la vibrante pérdida de control que se pronuncia en la pasión.

Dónde.

Dónde encuentro ahora,
ya madura, ya sabia, ya conocedora, ya tan...
tan llena de mí misma.

Dónde se esconde la mirada nueva,
dónde se haya el renacer eterno
sabiéndome en esta antigua y vieja jornada.

¡Oh Primavera, ardiente promesa de vuelta a la Tierra
tráeme de vuelta a la joven incauta
a la aventurera intrépida
a la que se adentra en la locura sin pestañear siquiera!

Dame el valor de dejarme arrebatar entera con una fuerza tal
que convulsione
una fuerza que me conduzca de vuelta
a la eterna expresión de mi más brillante naturaleza.



miércoles, 20 de abril de 2016

Ni él, ni yo

Nada parece tangible.
Nada parece real.

No es él,
No soy yo.

Él está con lo que es suyo.
Y no yo.

Me deslizo por la sombra de un paisaje asolador.

Repite
"no es él, ni tampoco lo soy yo",
Dale un respiro a tu mente
y un suspiro al corazón.

Ya encontré mi nuevo mantra,
Tú con Ello
Y yo...con Dios.

Abandona

Si la herida es por abandono

sólo eso será tu cura.


Ahora vete, pasa por ahí.


Su amor es tan inmenso

que es capaz de sostener tu quiebro sin moverse.


Abandona la queja

abandona la culpa

abandona el recuerdo

abandónate.

Abandona cualquier sueño.

Muere

él ya lo hizo antes.

Es la corriente salvaje de un flujo ininteligible.


Ves donde vas.
Vas
vas
vas

Caos al que caes
Caes
Caes
Caes

No hay dónde agarrarse
ni de dónde tirar...